viernes, 17 de abril de 2009

Robbie: El tu… ¿yo? ( Reviviendo lo bueno del pasado )



Soledad, ese sentir que faltaba algo en mi, rodeado entre un montón de gente en este mundo enfermo de nada, herido por todos. Tenía amigos, me divertía, sonreía más que hoy, pero siempre estaba ese vacío que por hoy me llena, me inunda, me rodea por la vida misma que me estoy negando. Yo siempre bueno, siempre amable, siempre cariñoso… ¿Acaso no se daban cuenta que me faltaba algo? Mi sonrisa incondicional no debía ser exclusiva de ustedes sino también para El. Entre un lugar u otro, tal vez en el Café, tal vez entre perfiles estaría. Se que de El quiero de acuerdo la filosofía de mi pequeño universo. Hubo tres motivos para realizar el gran viaje, uno tal vez ¿Tu eras? Los otros los aclararía en el camino. Conociendo y conociéndome, te conocí.
No hay palabras en el universo para poder describirte, porque ni siquiera la perfección es suficiente para nombrarte. De mil y un identidades te disfrazas con genial destreza, compenetrándote en ellas como un excepcional actor.

Perdido en tu boca, sumergido en tu esencia, tú recluido en mi prisión, caigo en lo mas profundo de tu ser, entre conversaciones y risas, para amarte profundamente.

Y sin decirlo:
Eres hombre, cuando despertando mis celos sin remedio, te conduces con majestuosidad, cautivando las miradas de los presentes, sus suspiros, sus halagos, mi deseo robándote el tiempo y el espacio. Amigo, tus palabras apaciguan mi espíritu alborotado con sabios consejos, cuando compartes mi risa, confortas mis penas, y juras que cada secreto que cuente sucumbirá en tus labios sellados mostrándome tu inextinguible lealtad. Luchador, cuando las dificultades saltan ante tus ojos, amenazando con devorar sin piedad todo aquello que, en tu alma, tiene valor incalculable. Demonio, cuando la furia se adueña de tu ser, convirtiendo el paraíso en un infierno sin fronteras, en donde a gusto, el fuego de tu odio tortura a tus enemigos sin compasión alguna, por defender a los tuyos.
Mi mirada recorre el delicado de tu piel, intentando dilucidar que más podrías ser. Entre mi imaginación y el ardiente deseo que despiertas en mi, me doy cuanta que eres mártir cuando por las noches me entregas tus labios, fruto prohibido de dulces pasiones, y recibes en tu interior el torrente salvaje de mis deseos para luego descansar tu pasión en mi interior, con tu cuerpo sobre el mío y mi locura tatuando tu espalda, cobijándome entre tus brazos cerrando otra etapa de mi vida, empezando una distinta, quebrando la continuidad de mi existencia, ocupando mi lugar en el mundo.
Y sin pensarlo terminas como un ángel, cuando aún dormidos, sollozas calmando la inquietud de mis agitadas fantasías con una sonrisa exquisita, después de ser uno.
Ahora heme aquí. Veo distante mi volver a verte, a verte brillar en el centro de la cuidad. Queriendo cada minuto, cada segundo, cada instante correr a tu lado y cubrirte de besos, clavarme entre tus brazos y morar en el espacio de tu abrazo eternamente. Dejar en el tintero, sin arrepentimientos, quien fui, quien soy, quien quiero ser, quien estoy destinado a ser; pero otra vez la realidad me golpea y regreso a mi refugio en las sombras de mí cuarto de pensión, recordando que no puedo escapar de mi destino, que tu corazón indomable no me pertenece.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 
Copyright 2009 L-G.Piura. Powered by Blogger
Blogger Templates created by Deluxe Templates
Wordpress by Wpthemesfree